41 Y estos hitos, junto con otros muy destacados, es lo que recoge el informe AseBio titulado 25 años de biotecnología, en una edición especial para celebrar los el cuarto de siglo de la asociación y que ofrece los indicadores más recientes del sector. 25 años de transformación y crecimiento de la biotecnología española en el que tanto centros de investigación y empresas, como hospitales, fondos de inversión y otros agentes del ecosistema, han trabajado junto a AseBio para poner en valor el escenario actual en el que se desarrolla la biotecnología en nuestro país. “Imparable, así podríamos resumir este cuarto de siglo”, destaca Rocío Arroyo, presidenta de la Asociación Española de Bioempresas (AseBio) y CEO de Amadix, y añade: “Por el crecimiento y la consolidación del sector biotecnológico. AseBio se creó en 1999 cuando apenas teníamos 50 empresas en el tejido empresarial español. Hoy contamos con más de 1.000 compañías dedicadas a la biotecnología capaces de captar hasta 228 millones de euros”. Y no solo por eso: en estos 25 años, AseBio se ha posicionado como el punto de encuentro y nexo entre academia e industria, al contar con más de 320 empresas, asociaciones, fundaciones, universidades y centros de investigación, que impulsan el desarrollo del sector. Las empresas biotecnológicas invirtieron más de 1.200 millones de euros en I+D en 2022, es decir, más de un 6,3 % de la inversión nacional total, en donde las biotech ejecutan cerca del 62 % de ese total. Esto ha supuesto que el conjunto de empresas que tienen la biotecnología como actividad principal (las denominadas biotech), como actividad secundaria o que utilizan la biotecnología como herramienta de producción, han incrementado su participación sobre el total de inversión en I+D. De hecho, en el año 2022 se intensificó la tasa de crecimiento de la inversión en I+D de las biotech, de tal manera que se produjo un aumento relativo respecto al año 2021 del 17 %, con un incremento de 180 millones de euros, superando, así, los 750 millones de inversión en I+D registrados en el año 2021. Por su parte, las compañías que tienen a la biotecnología como actividad secundaria indicaron una tasa de crecimiento del 22 % y las que utilizan la biotecnología como una herramienta, un 16 %. A nivel general, durante el año 2022 se aumentó la inversión en I+D en el conjunto de la economía española, superando el 12% de crecimiento. Todo lo cual ha permitido que las biotech se mantengan en la quinta posición entre los sectores industriales en intensidad de inversión en I+D, a la vez que las empresas estrictamente biotecnológicas siguen manteniéndose entre las primeras posiciones en inversión en I+D en relación con la producción, con un 3,57 %. “En el año 2003 la inversión en I+D en biotecnología de las biotech en España fue de 152 millones de euros, es decir, hemos multiplicado por ocho nuestra inversión en I+D. Ese crecimiento es una muy buena señal de cara a los próximos años, pero debemos seguir trabajando en ello porque el acceso a la financiación sigue siendo una barrera que limita el desarrollo tecnológico”, afirma. . En cuanto al origen de fondos, la inversión en I+D de las biotech proviene, en primer lugar, de los fondos propios (el 67 % del total), seguido de los fondos procedentes del sector empresarial (un 1 3%), y un 10 % de los fondos proceden tanto de la Administración Pública como de otros países. Impacto internacional Tras el descenso que se produjo en la financiación privada captada por el sector en 2022, esta alcanzó su máximo histórico en el año 2023, logrando superar los 228 millones de euros, lo que supone un aumento del 37 % en el volumen total, mientras que el volumen medio de las operaciones alcanzó los 5,4 millones de euros. Por su parte, las operaciones de ampliación de capital con participación de inversores internacionales lograron una cifra cercana a los 150 millones de euros. “En estos 25 años, hemos liderado el primer plan de internacionalización de la industria biotecnológica y organizado nuestro propio evento, BIOSPAIN, que se erige como el mayor evento biotecnológico organizado por una asociación nacional sectorial y el tercero a nivel europeo en número de participantes. Además, estamos apoyando el programa ‘Desafía Boston’, de ICEX, con el objetivo de introducir a los emprendedores españoles en el mercado americano y facilitar la conexión con los principales actores e inversores del ecosistema”, destaca Arroyo. En lo relativo a la financiación pública, señalar que el sector biotecnológico acude a los programas de ayudas públicas del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación
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