53 Fue aprobado por el Consejo de Ministros de España el 30 de noviembre de 2021. Su objetivo es, por un lado, posicionar a España como un referente internacional en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en el ámbito de la salud y, por otro lado, fomentar la medicina personalizada, la biotecnología y el uso de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) y el big data en salud. El Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) para la Salud de Vanguardia es una iniciativa que se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España. Pretende actuar como un catalizador para transformar la sanidad en una herramienta que no sólo cure, sino que prevenga y mejore la calidad de vida de las personas en todas las etapas de su vida. El impulso a la investigación en medicina personalizada permitirá a los médicos ofrecer tratamientos más eficaces, adaptados a las características individuales de cada paciente. La idea es desarrollar herramientas avanzadas como IA y big data, que facilitarán el análisis de datos clínicos y mejorarán la toma de decisiones médicas. Estas tecnologías serán sinónimo de reducir la carga administrativa, por lo que se podrá dedicar más tiempo al cuidado directo del paciente. Promueve, además, la integración de datos clínicos interoperables, mejorando la coordinación entre niveles asistenciales. Este proyecto también persigue busca optimizar la prevención, el diagnóstico temprano y el manejo de enfermedades crónicas, proporcionando nuevas soluciones terapéuticas basadas en evidencias científicas más robustas. Así, los avances tecnológicos conllevarán diagnósticos más precisos y reducirán la incertidumbre en casos clínicos complejos. El PERTE incluye, asimismo, programas de formación para capacitar a los médicos en el uso de nuevas tecnologías y en la implementación de enfoques innovadores en medicina, lo que les ayudará a estar a la vanguardia del conocimiento médico. Del mismo modo, suscita la participación de médicos en ensayos clínicos y proyectos de investigación colaborativos, junto con centros de excelencia, universidades y empresas biotecnológicas. Raquel Yotti es la comisionada del PERTE para la Salud de Vanguardia. En la Jornada de Innovación y Sostenibilidad, organizada por Boehringer Ingelheim en el pasado mes de julio, defendió que es estratégico y multidisciplinar, porque en él trabajan juntos diferentes sectores. Más recientemente, a mediados de noviembre, en el Foro Salud y Género, señaló que “el PERTE trata de transformar el sistema sanitario”gracias a que se cuenta con inversión pública de fondos europeos y se han desplegado“nuevas maneras de financiación”. Además, “criterios de elegibilidad con visión investigadora para aumentar la equidad en los procesos”. Compromiso con el sistema Inicialmente, el PERTE contaba con una inversión prevista de aproximadamente 1.500 millones de euros. Sin embargo, esta cifra se ha incrementado hasta superar los 2.300 millones de euros. Tal y como informó en su momento La Moncloa, hasta mayo de 2024, se habían ejecutado el 85 % de los fondos iniciales del PERTE. Una parte significativa de las inversiones del PERTE se está destinando a la modernización de hospitales y centros de salud con la intención de mejorar la infraestructura sanitaria, optimizar la gestión de los recursos y hacer frente a los desafíos del sistema sanitario. Estos incluyen el envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y las exigencias de un entorno sanitario más digitalizado e interconectado. Ha supuesto un notable desarrollo de terapias avanzadas en el sistema público de salud. Los hospitales españoles han logrado producir de manera autónoma terapias CAR-T para combatir ciertos tipos de cáncer, como el mieloma múltiple. Y se han desarrollado iniciativas para integrar la medicina personalizada en la práctica clínica diaria, utilizando datos genéticos y moleculares para adaptar los tratamientos a las características individuales de cada paciente, mejorando así la eficacia terapéutica. Igualmente, se han establecido alianzas estratégicas entre instituciones públicas y empresas privadas para impulsar proyectos de investigación y desarrollo en el ámbito sanitario, promoviendo la innovación y la transferencia de tecnología. Ahora, uno de los retos más destacados es agilizar la ejecución de los fondos asig-
RkJQdWJsaXNoZXIy NTI5ODA=