67 En el verano de 2021 el Hospital Sant Joan de Déu inauguraba un centro de control puntero, convirtiéndose en el primer hospital español en disponer de un equipamiento de este tipo con el que un equipo de profesionales puede acceder y evaluar en tiempo real un gran volumen de datos claves sobre el funcionamiento del centro, y con ello regular el flujo de pacientes, así como mejorar la gestión hospitalaria. El espacio, bautizado con el nombre de Córtex, integra un centro de mando (command center), un sistema de monitorización de pacientes (eCare) y un servicio de contacto con los pacientes y sus familias (contact center). Sin embargo, el primer paso para “entender y ver qué aportaba” esta tecnología lo dieron en 2019 con la instalación del primer command center, en palabras de Francesc Garcia Cuyàs, director de Estrategia Digital y Datos del hospital barcelonés. A raíz de esa experiencia, “aprendimos que daba valor gracias a diferentes miradas. De gestión, ayudándonos a preparar la organización antes de que pasaran las cosas con la introducción de los modelos predictivos”. Por otro lado, “el impacto que tenía en los pacientes y las familias, pues al poder visualizar y mejorar los flujos de pacientes, tanto dentro como fuera del hospital, permitía agilizar la gestión y, a su vez, acortar los tiempos de esperas entre urgencias y habitaciones. Es decir, desde la experiencia del paciente también aportaba valor”, señala Garcia Cuyàs. Y otra de las áreas donde se dieron cuenta de que influía para bien este equipamiento, y, de hecho, por eso ampliaron el proyecto, fue en la del llamado hospital líquido. “Esto es, la estrategia que tenemos en el hospital mediante la cual queremos que todos los niños y niñas con sus familias estén en su zona de confort, que es su propia casa. Entonces, comprobamos que el command center no solo nos ayudaba con el tema de flujos y de urgencias, sino también nos permitía potenciar el que estos pacientes permanecieran en sus domicilios, pero con los mismos protocolos que si estuviesen dentro del hospital. Ser proactivos nos permitía al mismo tiempo garantizar la eficacia en el seguimiento”, desarrolla el experto. Transformar la organización, el principal reto Tres claves que les brindaron las palancas para poder continuar con el proyecto. Entretanto, se encontraron por el camino con unos cuantos retos. Según el responsable de Estrategia Digital y Datos del centro, en primer lugar, “que los datos cupieran en esta área y la gente se los creyera”. “Tuvimos que apostar fuerte por la calidad del dato para que fuese fiable y diera confianza a la gente que los miraba”, asegura. “También se requirió que las personas que aquí trabajaban salieran de su zona de confort: administrativos con administrativos, médicos con médicos, enfermeros con enfermeros, etc. Ahora los hemos agrupado en el command center, de manera que compartan mucho conocimiento e información. Esto tan fácil de explicar en un segundo, costó”, subraya Garcia Cuyàs. Además de esto, se dieron de frente con un desafío tecnológico. No en vano, explica, “para poder llegar hasta donde estamos ahora, hemos tenido que apostar por tecnologías innovadoras en el campo de la gestión del dato para poder dar respuesta de información a tiempo real y con indicadores que nos permiten tomar las decisiones más oportunas para gestionar las camas y los recursos de la manera más óptima, evitar saturaciones y cuellos de botella”. Un claro ejemplo de lo que un entorno tecnológico de tal envergadura puede aportar es en una pandemia como el coronavirus, al igual que en otro tipo de emergencias sanitarias. “El hecho de que gestione información en tiempo real hace que podamos tener una visión inmediata del estado de las camas de Unidad de Cuidados Intensivos, de las urgencias por Covid-19 o del tiempo de espera de las pruebas PCR pendientes de resultados, facilitando la gestión y agilizando la toma de decisiones”, sostiene. En cuanto al funcionamiento y el perfil profesional de las personas que allí trabajan, el experto en estrategia digital y datos explica que el command center se divide en dos zonas. “La gente que trabaja con las pantallas y con la información, que son unas 15 personas, y luego la parte de ‘back office’, compuesta por los que se dedican a los datos, unas 11 personas. Ahí los ‘cocinan’ y los preparan para poder dar la información”.
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