IM MEDICO #72 ANUARIO 2024

74 A FONDO C I RUG Í A ANUARIO 2024 un desarrollo muy importante de nuevos materiales, para la reparación de la pared abdominal, en casos de eventraciones complejas, con mejor compatibilidad e integración de éstos. La respuesta de Parajón Díaz es que, en el presente, la sustitución del PEEK por PEKK y titanio poroso es un hecho en la cirugía de columna, mejorando los porcentajes de fusión, osteointegración y propiedades biomecánicas. En cuanto a la fusión en cirugía mínimamente invasiva, la utilización de matriz ósea desmineralizada o proteína morfogenética puede mejorar las artrodesis, como ya publicaron hace unos años en la revista Neurosurgery. “Lo que estamos intentando cada vez más es que los tejidos sean más absorbibles, que hagan su función y desaparezcan del cuerpo humano”, dice Noguera Aguilar. Comúnmente, la tendencia había sido, en tema de biomateriales, implantar tejidos y prótesis que quedaran ahí para siempre, pensando que eso iba a ser el sustento y el refuerzo para que se mantuviera la reparación realizada. “Cada vez más se ve que no, que los tejidos, que los implantes que ponemos, han de ser materiales que estén un tiempo, que otorguen una especie de base sobre la cual se haga una cicatriz y que luego intenten desaparecer. Por eso, cada vez, más los implantes de pared abdominal, los que tenemos en medicina digestiva, son o parcialmente absorbibles o totalmente absorbibles, o son ‘composites’ que se llaman, que llevan como dos tipos de superficies, una que favorece la integración y que permanece en el cuerpo, que es en una parte micro, con poca cantidad de tejido y con mucho poro, y luego, por otro lado, llevan una capa que desaparece, capa que puede ser de celulosa, de colágeno, de ácido hialurónico y que, de esta manera, tenemos siempre la tendencia a poner o dejar cuanto menos material mejor”, aclara. Alega que, en el futuro, al igual que las suturas que se convirtieron en absorbibles, de forma gradual y a medio largo plazo acabarán desapareciendo del organismo. A nivel del refuerzo de la columna lumbar, como es la columna de nuestro organismo, hoy por hoy, es imposible que las prótesis sean reemplazadas por algo absorbible. Con todo, la posibilidad de superposición de imágenes, incorporación en las cámaras de laparoscopia de fluorescencia, para visualización de estructuras a nivel intraoperatorio, para valorar la vascularización o estructuras no visibles a simple vista, resaltándolas con colores. “Todo ello aumenta significativamente la seguridad del paciente y mejora de los resultados”, juzga Rueda Orgaz. Otra opción consiste en la posibilidad de asistir a una cirugía “en remoto”, de manera que un formador o cirujano experto, desde otro hospital o país, pueda estar con una consola robótica asistiendo en tiempo real a la intervención, dirigiendo al equipo local. Para Parajón Díaz; “la navegación 3D ha demostrado una mejoría en la colocación de implantes, disminución de complicaciones, acortamiento del tiempo quirúrgico, resección oncológica, disminución de radiación, etcétera”. La realidad aumentada es una tecnología aún en desarrollo que posibilita en algunos casos mejorar la información intraoperatoria. La realidad virtual en el momento actual es principalmente una herramienta útil en la planificación preoperatoria y el entrenamiento quirúrgico. Avisa de que “el peligro en un futuro inmediato es la acumulación excesiva de fuentes de información en el quirófano”. Esto, junto con la ergonomía del cirujano, son “los dos principales elementos para tener en cuenta en la utilización en el día a día de las imágenes pre e intraoperatorias”. Remacha que el cirujano ha de elegir de forma preoperatoria, cuando hace la planificación de la intervención, qué información precisa o cuál le puede ser útil durante la cirugía. Igualmente, la ubicación en el quirófano de las pantallas y de los instrumentos tecnológicos ha de ser cuidadosamente planificada para facilitar el flujo de trabajo y no interferir en la intervención. Ultima que “podemos diferenciar entre tecnologías y técnicas que han demostrado ya ventajas en los resultados y disminución de complicaciones en la cirugía de columna, como las técnicas mínimamente invasivas y la navegación 3D; y tecnologías que se están desarrollando aún, pero que son muy prometedoras en un futuro inmediato, algunas para su uso intraoperatorio y otras para la planificación y el entrenamiento prequirúrgico o el establecimiento de protocolos de tratamiento, como la robótica, la realidad aumentada y realidad virtual o la IA”. EL ASPECTO REGULATORIO VA POR DETRÁS MUCHAS VECES Según el Dr. José Francisco Noguera Aguilar, el tema regulatorio va por detrás de lo que se está innovando muchas veces, por lo que se requiere “un esfuerzo regulatorio importante”. Cuenta que, cada vez que se pretende innovar de alguna forma, “la regulación va siempre un poquito por detrás”. Especifica que en esto hubo un esfuerzo este año pasado, que se hizo una normativa nueva a nivel europeo sobre los nuevos dispositivos médicos que, a su juicio, ha mejorado la regulación. “Pero hay que avanzar mucho más y, por desgracia, iremos siempre por detrás”, insiste. SE INTENTA QUE LOS TEJIDOS IMPLANTADOS SEAN MÁS ABSORBIBLES, QUE HAGAN SU FUNCIÓN Y DESAPAREZCAN DEL CUERPO HUMANO

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