IM MEDICO #72 ANUARIO 2024

93 “EL 40 % DE LAS PERSONAS MAYORES DE 65 AÑOS DE LA COMUNIDAD EUROPEA TIENE DÉFICIT DE PROTEÍNAS” muscular y remodelado corporal. Muchas de las innovaciones tecnológicas en el sector de la dermatología estética están apostando por integrar sistemas avanzados de monitorización en tiempo real y ajustes asistidos por inteligencia artificial, garantizando un enfoque personalizado para cada paciente y una mayor optimización de los resultados”. Sin embargo, para Alonso, todavía queda mucho por hacer en la promoción del envejecimiento saludable: “Es crucial fomentar el acceso equitativo a servicios de salud preventiva, educación sobre bienestar y espacios comunitarios que promuevan el ejercicio saludable. Los programas de prevención y detección precoz de enfermedades son esenciales y actualmente aún queda mucho camino por recorrer”. Decálogo de consejos para un envejecimiento saludable Por su parte, la farmacéutica Salena Sainz recuerda que “no se trata solo de vivir más años, sino también de disfrutar de una calidad de vida adecuada y de continuar participando de manera activa en la vida social y familiar”. Por ello, proporciona una serie de consejos a tener en cuenta para lograr un envejecimiento saludable: Mantener la mente activa. Realizar ejercicios sencillos de memoria, como recordar la lista de la compra, y lleva a cabo regularmente actividades que estimulen el cerebro como leer, escribir o hacer pasatiempos. Aprender algo nuevo y tener curiosidades; y mntener el contacto con amigos y familia. Alimentación saludable, variada y equilibrada. Tener una dieta alta en fruta, verdura y fibra, además de variada y con una proporción alta en proteína de calidad, puede ayudar a evitar la sarcopenia. También baja en grasas saturadas, azúcares refinados y sal. No hay que olvidar una correcta hidratación. Realizar ejercicio de manera regular. Ayuda a mantener la masa muscular y la flexibilidad y movilidad de las articulaciones y, de esta manera, a prevenir caídas y fracturas. Incorporar ejercicios de fuerza y cardiovascular ligero. Evitar hábitos tóxicos o poco saludables. Eliminar el consumo de tabaco y reducir o eliminar el alcohol, que aumentan el riesgo de sufrir múltiples enfermedades. Correcta higiene del sueño. El descanso reparador es fundamental para sentirse con energía y mantener las defensas altas. Evitar pantallas por las noches. Cuidado de la piel. En la tercera edad, se vuelve más fina y frágil, por lo que ayudará tomar una ducha diaria con un jabón neutro, secarse con cuidado y aplicar una loción o crema hidratante. Protegerse correctamente del sol, con fotoprotectores de un factor adecuado, sombrero y gafas de sol con filtro UV, incluso en días nublados. Higiene postural. No arrastrar los pies al caminar y llevar zapatos y tacón cómodos, de entre dos y cinco centímetros. Si es posible, dormir en posición fetal y, al incorporarse de la cama, no levantarse directamente, es mejor ponerse de lado, sacar las piernas fuera de la cama y alzarse apoyándose con los dos brazos sobre el colchón. Igualmente, al levantarse tras un tiempo sentado, incorporarse con lentitud para evitar un descenso brusco de la presión arterial. Prevenir las caídas. En caso de que tener limitaciones de movilidad, al caminar, usar bastón o andador. Intentar que el hogar esté adecuadamente iluminado y evitar alfombras y objetos en el suelo, que pueden aumentar el riesgo de tropezar. Chequear la salud. Acudir de manera regular al médico para que vigilar el estado de salud general mediante controles periódicos y estar al día de las vacunas correspondientes. Controlar, asimismo, la visión y audición, ya que, con el paso de los años, son sentidos que tienden a deteriorarse, con las dificultades que ello conlleva. 77,4 81,2 79,3 AÑOS DE VIDA SALUDABLES Fuente: INCLASNS AL NACER 17,3 19,7 18,6 A LOS 65 AÑOS

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